Pizquita.com - Series y sólo series
Inicio | Noticias | Series | Pilotos USA | Audiencias | Calendario | DVD | Imágenes | B.S.O. | Actores | Foro | Contacto
RSS Agregar a favoritos Página de inicio    | 346 usuarios online
Web      www.pizquita.com
Guía de episodios: Stargate SG-1

Temporada 6

01. Redencion (1)
El científico Larry Murphy presenta a Jonas y a O’Neill al X-302, el avión a chorro de la era espacial que tiene un generador de ventanas hiperespaciales, lo que lo convierte en la primera nave espacial construida por el hombre capaz de realizar viajes interestelares. Mientras tanto, Hammond está buscando a alguien para reemplazar a Daniel Jackson. Jonas, imposibilitado de regresar a Kelowna, está ansioso por “terminar lo que comenzó el Dr. Jackson”, pero Hammond se mofa de la idea de agregar otro extraterrestre al equipo SG-1. Además, O’Neill todavía culpa a Jonas por la prematura muerte de Jackson. El portal, misteriosamente, comienza a funcionar mal, sosteniendo un agujero de gusano entrante durante un período de tiempo peligrosamente largo. O’Neill supone que el mal funcionamiento podría ser obra de los gou’ald. Carter le informa a O’Neill que la naquadria de la que está hecho el portal cósmico podría explotar y destruir toda la vida en la Tierra si el portal continúa funcionando mal. Descubrimos que Teal’c tiene una esposa llamada Drey’auc y un hijo de nombre Ryac, a quienes ha dejado en Chulak. Teal’c se apresura para estar con su familia pero Drey’auc ya está muerta cuando él llega. Las tensiones entre padre e hijo por la muerte de Drey’auc llegan a un punto culminante y Teal’c y Ryac se traban en una feroz lucha mano a mano. Bratac interviene, ayudándolos a que superen su dolor y puedan reparar sus diferencias. Con O’Neill en los controles, el X-302 no puede activar la ventana hiperespacial. Jonas se da cuenta de que la naquadria que alimenta el X-302 es demasiado inestable para satisfacer las demandas energéticas de la nave, pero nadie cree en su análisis. Shaq’rel les informa a Teal’c y a Bratac que los tauris están siendo atacados por un arma que usa un portal cósmico para destruir otro, que ha sido dejada por Anubis. Una proyección holográfica de Anubis se materializa en la sala del portal y dice: “Humanos de Tauri, el fin de sus días finalmente se acerca. No habrá piedad.” La primera parte del episodio termina con al destino de la Tierra en manos del SG-1 y ninguna manera aparente de evitar la catástrofe que se avecina.

02. Redencion (2)
Anubis ha puesto a la Tierra en un curso de colisión con el olvido atacando al SG-1 con un arma que usa un portal cósmico para destruir otro. Si el portal del SG-1 explota, la reacción en cadena resultante terminaría con la vida en la Tierra. Carter calcula que el portal podrá soportar el ataque 54 horas más. Shaq'rel, Teal'c y Bratac deciden buscar y destruir el arma que Anubis ha utilizado para tranformar al portal en una bomba de tiempo. Ryac, que quiere ser un guerrero como su padre, se suma a la misión a pesar de las protestas de su padre. Teal'c, Bratac y Ryac salen de los anillos en el planeta del arma, pero el vuelo de Shaq’rel ha alertado a los jaffas que atacan con ferocidad a Teal'c, Bratac y Ryac cuando emergen de los anillos. Ryac resulta herido pero se desplaza penosamente hasta localizar el arma de Anubis, que parece “un coliseo de pilares de piedra que rodean un arma gigantesca que emite un rayo de energía hacia un portal cósmico abierto”. Bratac y Teal’c continán su marcha hacia el arma, dejando atrás a Ryac para poder ir más rápido. Mientras tanto, O’Neill lleva a cabo un plan ideado por Carter y Jonas para amarrar el portal cósmico al X-302 y hacerlo explotar en el espacio. Pero el portal es demasiado pesado para el X-302 y la nave se queda sin combustible, poniendo en peligro la vida de O’Neill. Jonas salva la situación con un plan para hacer explotar el portal segundos después de que atraviese la ventana hiperespacial. O’Neill conduce al avión a través de la ventana y logra expulsarse de la nave a último momento. Mientras tanto, Ryac, al darse cuenta de que Bratac y su padre han sido capturados por jaffas, pilotea un planeador y destruye la guardia y el arma. El SG-1 adquiere un nuevo portal de los rusos, intercambiando los planos del desafortunado X-302. Como recompensa por haber ayudado a salvar el planeta, Jonas se convierte en miembro estable del SG-1.

03. Descenso
Carter, Jacob, el mayor Davis y Friesen suben a bordo y aparentemente abandonan la nave madre de los gou’ald, que es muy parecida a la que Anubis usó para secuestrar a Thor. O’Neill insiste en llevar a cabo una operación de salvamento a pesar de que a Jacob le preocupa que la nave sea “una especie de caballo de Troya”. El equipo descubre que un saboteador ha dañado la sala central de computación y la ha cerrado para evitar que se la repare. O’Neill hace explotar la puerta. Una vez adentro, Friesen equivoca el camino y tres de los temidos ninjas jaffa de Anubis le tienden una emboscada. Carter se da cuenta de que el cerebro de Thor, que está conectado a la computadora de la nave madre, dejó un virus que guió a la nave a la atmósfera de la Tierra. O’Neill encuentra el cuerpo sin vida de Friesen y se da cuenta de que Anubis les ha tendido una trampa. Los jaffas atacan a Jacob, pero O’Neill corre a ayudarlo. Con sus controles averiados por el plan maléfico de Anubis, la nave cae vertiginosamente atravesando la atmósfera y se estrella en el Océano Pacífico. Un equipo de rescate corre a salvar al equipo SG-1 antes de que el casco debilitado de la nave madre se rompa o, peor aún, de que se reactive la secuencia de autodestrucción de la nave. El casco se parte y la nave comienza a llenarse de agua rápidamente hasta que de pronto comienza a retirarse. Carter se da cuenta de que el virus informático de Thor está “actuando inteligentemente” para salvar la nave. El equipo decide descargar la conciencia de Thor para que Asgard pueda transferirla en otro cuerpo clonado, pero cuando Carter saca la matriz de cristales del núcleo de la computadora, el mecanismo de autodestrucción se reactiva y tienen 17 minutos para abandonar la nave. Atrapado por la entrada de agua, el equipo idea una peligrosa manera de huir: se lanzarán de la nave en planeadores que no están diseñados para uso subacuático. El sistema de lanzamiento está trabado y Jonas salva la situación nadando por la nave y activando un panel de control auxiliar. Los miembros del equipo son lanzados sanos y salvos justo antes de la explosión de la nave madre.

04. Congelada
O’Neill huye de un ataque de los jaffas y se refugia en un planeta desconocido. Una mujer que también está tratando de huir cae al lado de él. O’Neill la ayuda a levantarse, pero es capturado antes de llegar al portal cósmico. Un tok’ra llamado Thoran llega para informar al SG-1 que O’Neill se enfermó y aceptó que le implantaran un simbionte para curarlo. Thoran dice que el simbionte –una serpiente llamada Kanan- se apoderó de la mente de O’Neill y lo llevó lejos de la base. Preso en la cámara de torturas de Ba’al, un señor del sistema, O’Neill tolera un sufrimiento inhumano mientras Ba’al trata de sacarle información sobre su misión. O’Neill no tiene idea de adónde está ni por qué. Hammond obliga a Thoran a entregar los informes de misión de Kanan, que contienen claves del paradero de O’Neill. Daniel Jackson, que ha sido elevado a otro plano de existencia después de morir, se aparece en la celda de O’Neill. O’Neill le ruega que use sus poderes para liberarlo, pero Jackson le dice que “no le permiten interferir”. En lugar de ello, el fantasma intergaláctico le ofrece a O’Neill la sabiduría mística de Oma. Ba’al tortuta a O’Neill con el mortífero ácido tal’vak y le exige que le revele el nombre del simbionte. O’Neill le dice “Kanan” y Ba’al se da cuenta de que ambos están siendo víctimas de los tok’ra. Carter y Jonas se dan cuenta de que Kanan había tenido un romance con una de las esclavas de Ba’al como parte de su misión. Una vez que estuvo en el cerebro de O’Neill, Kanan absorbió parte de las emociones de su huésped y se sintió impulsado a liberar a la esclava. Como el SG-1 no tiene la potencia de fuego suficiente para atacar la fortaleza de Ba’al, Teal’c sugiere lograr que uno de los otros señores del sistema lo ataque con una poderosa nave madre de los gou’ald. O’Neill y la esclava se escapan juntos mientras el señor del sistema Yu ataca la fortaleza. La esclava regresa con los tok’ra y O’Neill se dirige de vuelta al SG-1, en donde Daniel se le aparece una última vez y le dice “Vas a estar bien”.

05. Noctambulos
Carter, Teal’c y Jonas son enviados a un pequeño pueblo en la costa de Oregón par buscar a un científico, Richard Flemming, que ha desparecido misteriosamente. Flemming trabajaba para una empresa de biotecnología llamada Immunitech que se mudó al pueblo después de que el dueño de la empresa, Adrian Conrad, fuera arrestado. El equipo nota que muchos de los habitantes del pueblo parecen estar extrañamente apagados, casi catatónicos, durante la noche. Un ruidoso bar se sume en el silencio cuando entran Teal’c y Jonas. Dos hombres tratan de pelearse con ellos, pero llega el comisario y calma la situación. Al día siguiente, Jonas ve a uno de los hombres y le pide disculpas, pero el hombre no recuerda el incidente. Carter, Jonas y Teal’c revisan el astillero abandonado del pueblo y encuentran una nave espacial extraterrestre a medio construir en uno de los edificios. De vuelta en el motel, Carter decodifica unos archivos de computadora que encontraron en el astillero y descubre que los casi zombis habitantes del pueblo son en realidad gou’alds. Le pasa el mensaje a Jonas y a Teal’c, que están vigilando el astillero. Teal’c y Jonas son capturados y obligados a subirse a una camioneta por dos hombres que resultan ser agentes secretos del NID. Los agentes explican que Immunitech está clonando simbiontes gou’ald e implantándolos en los habitantes del pueblo. Los simbiontes inmaduros, demasiado débiles para tomar control del cuerpo, sólo pueden hacerlo cuando los huéspedes se duermen. Un gou’ald desciende al motel y le “administra” un simbionte a Carter. Creemos que Carter se ha unido al plan extraterrestre de tomar el control del SG-1, pero luego nos damos cuenta de que ella se había inyectado el antibiótico de Flemming, matando al simbionte y permitiéndole seguirles la corriente a los gou’ald hasta que llegasen las fuerzas especiales del NID.

06. Abismo
Cuando encuentran a una mujer congelada en el hielo cercano a la estación de investigaciones de la Antártida, el equipo SG-1 es enviado a investigar. Los tres científicos que encontraron a la mujer - Michaels, Osbourne y el Dr. Woods – creen que tiene miles de años de antigüedad. Los análisis de tejido muestran que, a diferencia de lo que sucede con las células humanas normales, que se dañan de manera irreparable cuando se las congela, las células de la mujer están intactas. Aiyana, como la ha bautizado Michael, es descongelada y lentamente vuelve a la vida. El electroencefalograma indica que Aiyana podría ser un ejemplo de evolución humana avanzada, con células que evolucionaron para soportar las temperaturas bajo cero. Carter teoriza que su raza podría haber evolucionado mucho antes que los seres humanos actuales. Michaels se contagia un virus incurable de Aiyana, que parece ser inmune a él. Osbourne se enferma también. Luego el Dr. Woods se pierde en una tempestad de nieve, obligando a Teal’c y a O’Neill a salir en una misión de rescate. Teal’c y O’Neill encuentran al médico casi congelado y lo llevan de vuelta a la base para que reciba tratamiento. Mientras tratan desesperadamente de salvarle la vida, Aiyana se adelanta y cura a Woods con el poder de sus manos. Después de curar también a Osbourne, Michaels y Carter, Aiyana cae agotada. Con su sistema inmunológico debilitado por el estrés de las curaciones, Aiyana se enferma con el mismo virus. O’Neill comienza a mostrar síntomas, pero Aiyana muere antes de poder ayudarlo. En el comando SG, un tok’ra llamado Thoran informa al equipo que O’Neill morirá a menos que acepte un simbionte. O’Neill no quiere hacerlo, pero Carter le asegura que el simbionte permanecerá en su cuerpo solamente hasta que él se cure y el tok’ra pueda encontrar otro huésped. Cuando Carter menciona que el simbionte posee información importante adquirida durante una misión reciente antes de la prematura muerte de su huésped, O’Neill acepta someterse al procedimiento.

07. Ooperacion imaginaria
El SG-1 recibe a una delegación de Kelowna, un país del planeta natal de Jonas. El líder de la delegación le dice al SG-1 que la paz de su planeta se ve amenazada por un pacto de no agresión entre dos poderes rivales. Los kelownianos ofrecen intercambiar naquadria por algunos armamentos tecnológicamente superiores que tienen los terrestres. Sin ellos, los kelownianos ducen que se verán obligados a liberar el tremendo poder destructivo de su recién desarrollada bomba de naquadria. El Dr. Kieran, un científico kelowniano que trabajó en la bomba, le dice a Jonas que forma parte de un movimiento de resistencia que está decidido a salvar al planeta de la destrucción. Jonas le dice a Hammond que hay un golpe en proceso y el Pentágono envía al SG-1 a negociar con el gobierno kelowniano. Es un emotivo regreso para Jonas, que aún es considerado un traidor por algunos de sus compatriotas. Mientras el Dr. Kieran arregla un encuentro entre el SG-1 y los líderes de la resistencia, el Primer Ministro kelowniano, Valis, le dice a Jonas que Kieran ha estado actuando de manera extraña y le pide que lo espíe. En camino al cuartel general de la resistencia, guardias kelownianos abren fuego sobre Jonas y Kieran y los persiguen hasta un depósito. Jonas los repele con fuego, pero Kieran se cae de una pasarela y queda inconsciente. Los kelownianos niegan haber atacado a Kieran por espía. Carter usa un dispositivo especial para rastrear la naquandria que llevó Kieran, lo que los conduce al cuartel general de la resistencia. Encuentran la naquandria, pero en el edificio no hay nadie. Una tomografía computada del cerebro revela que Kieran sufre de esquizofrenia avanzada provocada por la exposición a la naquandria. El equipo se da cuenta de que la resistencia era una fantasía originada en la deteriorada mente de Kieran. El proyecto de la bomba kelowniana resulta ser una tecnología defectuosa y el SG-1 regresa a la Tierra con una gran cantidad de naquadria, dejando a los compatriotas de Jonas a que libren sus propias batallas.

08. Los otros heroes
Los profesores Coombs, Meyers y Felger están examinando las ruinas de un templo gou’ald en un planeta no amistoso. O’Neill y Teal’c, que están haciendo guardia, se van para unirse a Carter y a Jonas, que están a corta distancia, probando equipos cerca del portal cósmico. De pronto aparecen naves gou’ald y capturan al equipo, pero en lugar de obedecer las órdenes de O’Neill y regresar al comando Stargate, Felger decide ir tras los captores. Meyers regresa al comando SG y le dide a Hammond que Felger y Coombs usaron los anillos de las ruinas para subir a la nave madre de los gou’ald en donde el SG-1 está cautivo. Felger y Coombs atraviesan unas tuberías y llegan a la celda en donde está el SG-1. O’Neill está furioso con ellos por haberle desobedecido. Carter revela que la captura fue falsa, para facilitar una entrevista con Khonsu, un gou’ald de alto rango que es en realidad un tok’ra de incógnito. Felger y Coombs se ocultan destrás de unos contenedores pero se dan cuenta de que algo malo sucede cuando matan a dos jaffas cerca de ellos. Her’ak, que debía entregar al SG-1, los obliga a entrar a un campo de fuerza y se dispone a matar a Khonsu. Felger y Coombs viajan al planeta de Khonsu, entran secretamente a la pirámide y son testigos del asesinato. Los dos científicos llegan a la sala de control de la pirámide y contactan al equipo por medio de un sistema de altoparlantes de los gou’ald. Con ayuda de Carter, entran a un depósito de armas. Felger reparte las armas mientras Coombs trata de desconectar el campo de fuerza. El SG-1 y Felger escapan y atacan a los jaffas que están vigilando el portal cósmico, pero Coombs queda atrapado dentro de la sala de control, obligando a Teal’c y O’Neill a regresar para rescatarlo. De vuelta en el comando SG, Felger y Coombs son condecorados con medallas de honor especiales por su valentía.

09. Lealtades
Los tok’ra y los jaffa que luchan con ellos sufren muchas bajas cuando las fuerzas de Anubis toman posiciones en el sistema Risa. Durante los funerales, se produce una pelea entre Ocker, un tok’ra, y Artok, un jaffa. Mientras tanto, Carter descubre que alguien ha estado tocando el reactor de naquadah. Al darse cuenta de que hay un saboteador a bordo, O’Neill cierra el portal. Cuando encuentran muerto a Ocker, Artok se convierte en el sospechoso principal y las tensiones entre los dos aliados se acrecientan. Pero cuando la autopsia demuestra que a Ocker y su simbionte les cortaron la columna vertebral desde atrás y que el ataque no fue cara a cara, como lo hacen los jaffa, Artok parece ser inocente. Antes de poder liberarlo, Artok es hallado muerto en su celda. No hay señales de resistencia y no se pueden explicar cómo entró y salió el asesino. Se evita una rebelión cuando Bratac encuentra las huellas del asesino y el grupo se separa para perseguirlo. Uno de los grupos de búsqueda termina muerto. Luego, el enemigo ataca y mata a Bratac. Teal’c y el otro rebelde jaffa están furiosos con Malek por no ayudar a su líder, pero éste jura que Bratac fue atacado por una fuerza invisible. Se dan cuenta de que el asesino es Nirrti, un homicida gou’ald muy entrenado y equipado con un dispositivo de invisibilidad. Carter altera el reactor de naquadh para producir un campo electromagnético que revelará al enemigo invisible. Nirrti rápidamente apaga el reactor y comienza a matar a todos los que se encuentran en la habitación. A último momento, Bratac, muy malherido, reaparece y mata a Nirrti con una serie de mortíferos golpes. Bratac y Malek hacen las paces, lo que une a los tok’ra con los jaffas rebeldes en su lucha contra el malvado imperio de los gou’ald.

10. La cura
El SG-1 visita Panger, en donde recientemente se descubrió un portal cósmico en funcionamiento en unas ruinas. Los pangerianos, que están algunas décadas atrasados en tecnología con respecto a la Tierra, han desarrollado una droga milagrosa llamada tretonina que hace al sistema inmunológico “impermeable a las enfermedades”. Los líderes pangerianos, Tegar y Dollen, ofrecen compartir el secreto de la tretonina a cambio de que el SG-1 les enseñe a usar el portal para viajes interplanetarios. Pero los planetas que quieren visitar son el hogar de los gou’ald, que están estrictamente prohibidos. Cuando la científica Zenna Valk da a entender que la tretonina tiene un problema, Teal’c y Jonas visitan el laboratorio en donde se fabrica y descubren que hay simbiontes gou’ald viviendo en tanques de agua sucia. Dollen admite que los simbiontes, que son esenciales para la fabricación de la tretonina, han sido criados en cautiverio por una reina gou’ald. Para que la droga haga efecto, dice, la dosis debe ser incrementada constante y regularmente. Si el paciente deja de tomarla, el sistema inmunológico se detiene por completo. Como la reina gou’ald está muriendo y aumenta la demanda de la droga, los pangerianos decidieron procurarse otra reina. Jonas traduce unas inscripciones en una cámara subterránea y descubre que la llamada reina gou’ald no es otra que la reina Egeria, perdida hace tiempo, que fue quien dio origen a los tok’ra. Una mujer tok’ra llamada Kelmaa entra en la cámara en donde se encuentra Egeria y se sacrifica para darle su huésped a la reina moribunda. Egeria se despierta y revela que intencionadamente hizo que la tretonina fuese imperfecta como mecanismo de defensa. Al darse cuenta de que los pangerianos la trataron mal por ignorancia y no por malicia, Egeria revela la manera de crear un antídoto con el que se salvan miles de vidas.

11. Prometeo (1)
Cuando la periodista de televisión Julia Donovan recibe la noticia de un proyecto ultrasecreto llamado Prometeo, el presidente le ordena al general Hammond que se ocupe de silenciar la historia. Donovan, enfurecida, amenaza con alertar a los medios extranjeros obligando a Hammond a que le ofrezca una visita al proyecto a cambio de publicar la exclusiva más adelante. Prometeo resulta ser una nave espacial que combina la tecnología humana con conocimientos extraterrestres recuperados de una nave espacial que cayó en Alaska en 1978. Mientras Jonas y Carter llevan a Donovan y a su productor a recorrer el lugar, el equipo de filmación (compuesto por Smith, Reynolds, Jones y Sanderson) reduce a los guardias y activan los controles de la nave. Carter va a investigar y se encuentra con los secuestradores, que la encierran en un armario. Los secuestradores exigen la liberación de dos prisioneros, el coronel Frank Simmons y el notorio científico gou’ald, Adrian Conrad. Carter contacta a O’Neill por radio y le dice que los secuestradores están tratando de robar el X-303, pero es demasiado tarde, escapan tan pronto Conrad y Simmons están a bordo de la nave. O’Neill y Teal’c salen a perseguirlos en un par de naves mucho más pequeñas, las X-320, que son capaces de acoplarse al X-303 sin ser detectadas por su sistema de seguridad, que aún no está terminado. Mientras la nave se dirige al hiperespacio, Conrad trata de matar a Simmons. Los dos luchan y el que termina muerto es Conrad. O’Neill y Teal’c encuentran a Simmons, que resulta ser un gou’ald, como Conrad, y se enfrentan en un combate feroz. Cuando Teal’c está a punto de morir, O’Neill abre la cámara de despresurización y Simmons es succionado hacia afuera. Mientras el X-303 se desplaza a la deriva por el hiperespacio, Thor, el líder asgard, aparece y pide ayuda para luchar contra una infestación de replicantes que han invadido su planeta. Esto prepara para la conclusión de la historia en el episodio siguiente, “UnNatural Selection”.

12. Seleccion antinatural (2)
Luego de rescatar al SG-1 del hiperespacio, Thor, el líder de los asgard, le pide ayuda al SG-1 para luchar contra los replicantes que invadieron su territorio. Los replicantes, robots cuadrados con la habilidad de pensar y evolucionar, consumen todo lo que se cruza en su paso impulsados por un instinto arrasador de asimilar el conocimiento y la experiencia de quienes devoran. Thor explica que los asgard atrajeron a millones de replicantes al planeta con la intención de retardar su evolución usando un dilatador de tiempo. Pero el plan fracasó porque los replicantes utilizaron el dispositivo para acelerar el tiempo, permitiéndoles evolucionar a una velocidad asombrosa. EL SG-1 descubre que el planeta está cubierto por una capa de ladrillos metálica de kilómetros de espesor constituida por los replicantes mismos. Cinco humanos enfrentan al equipo y le ordenan a Carter que deje de manipular el dilatador de tiempo. Cuando ella se rehúsa, los humanos revelan que, en realidad, son replicantes que “incorporaron” la forma humana. Los humano-replicantes (llamados Primero, Segundo, Tercero, Cuarto y Quinto) dejan al SG-1 sin defensas e investigan los bancos de memoria para poder ver qué es lo que piensa el equipo en todo momento. Quinto, que parece ser más compasivo hacia el SG-1, establece una conexión con la mente de Carter para que no puedan interceptar la comunicación y acepta ayudar al equipo a escapar a cambio de que el planeta lo deje pasar. Ante el riesgo de liberar un regimiento de humano-replicantes en una galaxia confiable, al equipo no le queda otra opción que engañar a Quinto para que no suba a la nave. Carter reconfigura el dilatador de tiempo y lo activa justo cuando los replicantes se dan cuenta de lo que está sucediendo. Quinto es capturado, pero el dispositivo retrasa el tiempo hasta detenerlo por completo y el SG-1 logra escapar. Una nave replicante cambia su rumbo hacia O’Neill y la tripulación, pero queda atrapada en el campo de fuerza expansivo generado por el dilatador de tiempo, mientras el SG-1 se dirige a casa.

13. Ilusiones
EL SG-1 transporta un artefacto antiguo que resplandece y emite ondas energéticas extrañas, obtenido de un sitio arqueológico en otro planeta. Cuando Jonas alcanza a ver cómo un tipo de vida alienígena con forma de anguila desaparece a través de la pared de concreto en la base del portal cósmico, Hammond ordena cerrar la base por seguridad. De todas formas, como no pueden encontrar ningún rastro de la criatura, dan la señal de alerta. O’Neill, despreocupado, se va de pesca, pero Jonas y Carter se quedan para estudiar el artefacto. Mientras están trabajando, Jonas ve a un extraterrestre deslizarse por su brazo, pero Carter no lo ve y Jonas empieza a pensar que se está volviendo loco. Mientras tanto, O’Neill está conversando con el dueño de una estación de servicio rural llamado Vernon Sharpe y de repente ve pasar volando sobre su cabeza a un extraterrestre con forma de anguila. Sharpe, en cambio, no ve nada inusual. En el comando SG, Carter descubre que las criaturas pertenecen a una dimensión paralela y sólo las pueden ver quienes se hayan expuesto a la energía del artefacto. Cuando Carter descubre que el artefacto da una descarga eléctrica que se puede ir pasando de un individuo a otro, O’Neill debe volver para advertir a todas las personas con las que estuvo en contacto. Sharpe, un paranoico veterano de la Guerra del Golfo, comienza a ver las criaturas antes de que llegue O’Neill. Sharpe cree que el gobierno está tras él y escapa, socavando los esfuerzos del SG-1 para contener la enfermedad. Carter y Jonas, mientras tanto, crean la cura revirtiendo el campo de energía del artefacto. EL SG-1 deduce que Sharpe se dirige a la casa de un amigo en Las Vegas. O’Neill lo persigue por el aeropuerto y, cuando lo alcanza en el hangar, persuade al veterano con problemas psicológicos para que mantenga el episodio en secreto.

14. Humo y espejos
Un asesino profesional con la apariencia exacta del coronel Jack O’Neill mata al senador democrático Kinsey en la puerta de un hotel de Washington D.C. O’Neill es arrestado y Hammond envía al resto del equipo SG-1 a buscar al verdadero asesino. Cuando Teal’c sugiere que el asesino podría haber usado tecnología de duplicación para asumir la identidad de O’Neill, Hammond le explica al equipo que recientemente hubo una falla en el sistema de seguridad gracias a la cual los extraterrestres pueden utilizar un dispositivo de réplica para transformarse en el personal de la base. En poco tiempo descubren que han sido robados doce de los dispositivos de réplica que le habían quitado a los extraterrestres. El agente del N.I.D. Malcom Barrett le informa a Carter que Kinsey estaba intentando dejar al descubierto a un grupo de agentes deshonestos dentro de su organización. Teal’c y Jonas se enteran de que el Dr. Brent Langham, un científico que tenía como tarea estudiar los dispositivos, murió en un accidente automovilístico momentos antes de terminar el proyecto. Teal’c y Jonas siguen los pasos de Langham, que, al ser descubierto, admite haber complotado para vender los dispositivos a un grupo de empresarios sombríos conocidos como “el comité”. Barrett y Carter visitan al vendedor de armas que suministró el revólver con el que mataron a Kinsey. Allí descubren la huella digital del agente del N.I.D. Mark Devlin. Mientras tanto, Barrett le cuenta a Carter que el mayor Davis del Pentágono está en camino para visitar a Kinsey, quien sigue vivo, en secreto. Al darse cuenta de que Davis es uno de los funcionarios de rango alto que puede ser duplicado por los dispositivos alienígenos, Carter y Barrett acuden al hospital para evitar un segundo atentado contra la vida de Kinsey. Los miembros del “comité” se encuentran reunidos en un salón de juntas delineando los planes futuros para Devlin, quien, según creen, mató a Kinsey. De repente, Devlin se transforma en Carter y los miembros del comité se dan cuenta demasiado tarde que fueron engañados por su propia tecnología.

15. Paraiso perdido
El coronel Maybourne, buscado por traidor debido a su rol en el caso Prometeo, aparece en la casa de O’Neill pretendiendo tener información acerca de un escondite de armas alienígenas en un planeta poco conocido. Cuando Maybourne revela que él es el único que puede liberar las armas, Hammond lo deja acompañar a O’Neill y a Carter en la misión. Mientras Maybourne está marcando la combinación, trata de escapar. O’Neill se lanza sobre él pero ambos caen por un campo energético y aparecen en un entorno salvaje. Maybourne confiesa que el escondite de armas no existe y que la puerta que cruzaron lleva a una utopía alienígena secreta sin salida. Las esperanzas de Maybourne se desvanecen al llegar a un campamento abandonado y encontrar restos de esqueletos entre las ruinas. Como O’Neill y Maybourne se quedan sin alimentos, Maybourne empieza a ingerir una planta de hoja verde, abundante en el planeta. Pronto empieza a comportarse de manera impredecible. O’Neill descubre un segundo campamento lleno de esqueletos, uno de los cuales tiene restos de un organismo simbionte, lo que indica la presencia de un gou’ald en el paraíso. O’Neill se da cuenta de que Maybourne se volvió paranoico y sufre de alucinaciones por haber comido la planta, que seguramente fue llevada al planeta por un gou’ald que se infiltró con el propósito de poner a los habitantes de Utopía en conflicto. Al final, Carter advierte que O’Neill y Maybourne, en lugar de haber sido transportados al planeta alienígeno, fueron transportados a la luna del planeta. Con la nave de rescate en camino, Maybourne ataca a O’Neill y queda gravemente herido. Aunque Maybourne quiere morir, O’Neill le hace una cirugía para salvarle la vida y le asegura que los tok’ra le van a encontrar un planeta donde pueda vivir en paz.

16. Metamorfosis
Una delegación rusa dirigida por el coronel Evanov llega al Comando Stargate para comunicarle al General Hammond que Nirrti, la reina malvada de los Gou’ald, está haciendo experimentos con una raza de humanos de otro planeta. Sus servicios de inteligencia creen que Nirrti podría estar usando tecnología de ADN para crear una raza selectiva de guerreros superhumanos. Juntos con los rusos se halla Alebran, un humano sometido a los experimentos de Nirrti. Cuando Alebran se derrite formando un charco viscoso, el SG-1 comprende que tienen que detener a Nirrti. Acompañados por los rusos, el SG-1 logra entrar a la fortaleza de Nirrti. Adentro, se encuentra Wodan, el hermano de Alebran, un humano que adquirió poderes telequinéticos con los experimentos de Nirrti. El equipo le dice a Wodan que Nirrti es responsable de la muerte del hermano, pero Wodan cree que ella está curando a su pueblo de una enfermedad. Teal’c y Jonas intentan arrestarlo, pero no pueden contrarrestar sus poderes telequinéticos. Llega Nirrti y al rato Evanov, Carter y O’Neill también son capturados. Los vigila Eggar, un humano genéticamente alterado que puede leer la mente. Nirrti empieza a someter a la delegación del SG-1 a la máquina de ADN, primero Evanov, luego Carter. Jonas se libra del tratamiento puesto que Nirrti se entera de que es parte humano y parte gou’ald. Evanov se desintegra de la misma forma que Alebran: queda claro que a Carter no le queda mucho tiempo. Cuando le llega el turno a O’Neill, le suplica telepáticamente a Eggar que lea la mente de Nirrti. En un principio, se rehúsa porque su pueblo venera a Nirrti como a una diosa. Pero al final cede y descubre la oscura verdad. Al ver la traición de la reina de los gou’ald, Wodan usa los poderes telequinéticos para estrangularla. Eggar utiliza los conocimientos que recogió de la mente de Nirrti para revertir los efectos de la máquina de ADN, y salva la vida de Carter justo a tiempo.

17. Revelaciones
La milicia estadounidense encubre el choque de una nave madre gou’ald con el pretexto de que las ondas expansivas de la colisión de un meteorito provocaron que explotara un submarino ruso. Sin embargo, el servicio de inteligencia chino contradice la historia inventada y, como la presión que ejercen los diplomáticos es cada vez mayor, se cita a los embajadores franceses, ingleses y chinos en Washington para informarles del programa Stargate. Se muestran escépticos ante la versión de que el programa se usó para visitar cientos de planetas. Pero al enterarse de que los rusos y estadounidenses han estado cooperando en secreto en el programa Stargate, los embajadores se sienten indignados. Hammond les explica que los gou’ald son una especie alienígena de predadores muy avanzados y poseen naves capaces de atacar con una fuerza devastadora. El senador Kinsey llega a la reunión y confirma la historia a los diplomáticos, quienes se quedan boquiabiertos. No obstante, Kinsey insólitamente comienza a criticar los “errores masivos” que el SG-1 cometió bajo el liderazgo de Hammond. Hammond y Chekov solicitan a los embajadores la completa colaboración de la milicia de los tres países y piden que mantengan el programa Stargate en secreto. Los embajadores amenazan con hacerlo público. Cuando Kinsey sugiere que le den el proyecto Stargate al N.I.D., Hammond se muestra incrédulo y dice que el N.I.D. es “prácticamente una organización criminal”. Luego de realizar unas llamadas telefónicas, se descubre que Kinsey está intentando socavar al SG-1 para obtener el control por medio de su nuevo cargo como jefe de supervisión del servicio de inteligencia. Los embajadores, iracundos, se levantan para marcharse, pero en ese momento, Thor, comandante supremo de la flota de los asgard, se materializa en la sala de reunión. Thor defiende al SG-1, dándole mérito a Hammond por haber salvado a su pueblo y a los terrestres “en varias ocasiones”. Asimismo, le dice claramente a Kinsey que los asgard desean que Hammond y EL SG-1 sigan dirigiendo el programa Stargate. Los embajadores, fascinados, finalmente acceden a la propuesta de Hammond de colaborar con las milicias y mantener el programa en secreto.

18. Abandonados
Mientras el SG-1 realiza investigaciones en otro planeta, encuentra tres sobrevivientes humanos en las cercanías de los restos de una nave llamada Sebrus. Los sobrevivientes, el capitán Aden Corso, la primer oficial Tanis Reynard y el navegante Lyle Pender, son de un planeta llamado Hebridan. Como no habían escuchado aterrizar al SG-1, O’Neill les cuenta acerca de Stargate. De repente, los atacan unos extraterrestres desde los bosques cercanos. O’Neill hiere a una de las criaturas, con la esperanza de llevarlo vivo, pero Pender lo extermina. A Reynard, herido al comienzo del tiroteo, lo llevan al Comando Stargate para curarlo. Un momento después, descubren un intento de violación en el sistema computarizado del SG-1, lo que levanta sospechas con respecto a los hebridanos. Cuando Reynard trata de seducir a Jonas, lo llama Hammond, y la deja sola con acceso a los archivos secretos de la computadora. Mientras están reparando la nave Sebrus, Carter descubre el video de un hombre con el mismo uniforme que llevaban los extraterrestres y se da cuenta de que debe de haber formado parte de la tripulación del Sebrus. Mientras tanto, O’Neill, Teal’c y Pender encuentran un campamento desierto con restos de artefactos esparcidos por el suelo, pertenecientes a la tripulación del Sebrus. Se acerca otro extraterrestre y Pender, una vez más, apunta para matarlo, en contra de los deseos de O’Neill. Una vez que Pender se ha ido, el extraterrestre vuelve y se presenta como Warrik, capitán del Sebrus. Warrik les comunica a O’Neill y Tela’c que el Sebrus estaba trasladando a Corso, Reynard y Pender a una prisión pero la nave se estrelló. Al darse cuenta de que el SG-1 ha descubierto el secreto, los tres criminales intentan escapar a través de Stargate. Corso y Pender tienen a Jonas de rehén y hacen que los guardias bajen las armas mientras Reynard marca una dirección en Stargate. Sin embargo, en lugar de escapar hacia la libertad, pasan del lado del Comando Stargate, donde guardias bien armados los están esperando para arrestarlos. Jonas revela que había ingresado la dirección de Stargate en la computadora, ya que todo el tiempo había sospechado que Reynard intentaría robarla.

19. Sustitucion
A Teal’c lo persiguen las pesadillas y el insomnio mientras se prepara para donar un riñón y así salvar la vida de su suegro, Bratac. Sabe que no tiene por qué alarmarse, pero las visiones continúan cuando el equipo es enviado al lugar de un accidente automovilístico, donde un hombre y un niño están atrapados dentro de un vehículo en llamas. Cuando el auto está a punto de explotar, O’Neill le ordena a todo el personal que despeje el área, pero Teal’c ve a Bratac en el automóvil y corre hacia la explosión. Más tarde, en el hospital, Teal’c le cuenta a O’Neill acerca de la alucinación, y la operación para el transplante se pospone. Los electrocardiogramas indican que, en lugar de estar en una meditación de Kelnoreem como la mayoría de los jaffa, Teal’c duerme como un humano. El Dr. Frasier sospecha que puede tener un problema con el simbionte. Teal’c sigue volviendo a la realidad sólo por momentos. Daniel Jackson aparece en una de las visiones y le indica que debe posponer la operación. Mientras se están yendo a una misión para recoger datos, Teal’c tiene una visión de Apophis tan fuerte que se desmaya. Cuando vuelve en sí, anuncia que no sigue teniendo el simbionte. O’Neill, Carter y Jonas viajan al planeta de Bratac, donde Teal’c asistió a una reunión de líderes rebeldes hace poco tiempo. Descubren las horribles secuelas de una emboscada que tendieron los gou’ald: más de cien jaffas muertos, todos con los simbiontes extirpados. Suponen que Teal’c llegó después de la emboscada y usó su propio simbionte para mantener con vida a Bratac. Llaman a Malek, un tok’ra que se siente en deuda con Bratac y Teal’c. Malek trae con él una nueva versión improvisada de la sorprendente droga tretonina, una destilación de simbiontes gou’ald que tiene la potencia para liberar a todos los jaffa de la dependencia de los simbiontes. Daniel Jackson se materializa mientras Teal’c está en el hospital y le asegura que Bratac se encuentra bien y las pesadillas han terminado.

20. Recuerda
Mientras EL SG-1 y la tripulación del Prometeo están varados en el hiperespacio, se recalienta el reactor de naquadria de la nave. Al no tener forma de volver a casa, se arriesgan a desviarse hacia el planeta P3X-744, donde se rumorea que hay un Stargate. Pero cuando están viajando, se ven forzados a arrojar el módulo del reactor, que explota, haciéndole creer a los habitantes del P3X-744 que están siendo atacados. O’Neill envía un mensaje para disculparse por la explosión y un hombre que se identifica como el comandante Kalfas de Tangea le envía el permiso por radio para poder aterrizar. Los recibe un grupo de fuerzas armadas liderado por Kalfas y Ashwan, el presidente. Los tangeanos los tratan como invitados pero, no obstante, apuntan varios misiles hacia el Prometeo como medida de seguridad. Cuando Carter pide permiso para buscar el legendario Stargate, Kalfas niega su existencia. Sin embargo, Ashwan, el más moderado de los dos líderes, trae unos documentos históricos que revelan que la historia del planeta desde hace trescientos años hacia atrás ha sido borrada. El SG-1 sabe que esa no es la historia verdadera. Un profesor llamado Talek Solamon les muestra un pergamino a Teal’c y Jonas que indica que el Stargate podría estar enterrado en un sitio arqueológico cercano. Descubren el Stargate y le avisan a O’Neill, quien envía un grupo de excavadores. Pero antes de poder armar el dispositivo, llegan las tropas de Kalfas y los arrestan. Carter y O’Neill deciden usar el Prometeo para atacar las fuerzas tangeanas, y Ashwan accede a ayudar desactivando los misiles. Con sólo ver la presencia de la nave gigante sobre sus cabezas, los tangeanos se asustan y se rinden. Una vez reparado el Stargate, Carter, Jonas, O’Neill y Teal’c se despiden de Ashwan y se encaminan a casa para buscar las partes que necesitan y así reparar al Prometeo.

21. Profecia
Ellori y Chazen, dos habitantes del planeta P4S 237, están preocupados porque es probable que la escasez del suministro de naquadah en su planeta genere una confrontación con Lord Mot. Durante décadas, han estado extrayendo la sustancia preciosa de minas y se la dan a Mot como tributo para Baal, su dios, a quien hace tiempo que no ven. El SG-1 se da cuenta de que Mot está acumulando el naquadah para prepararse para atacar a Baal. Mientras tanto, Jonas comienza a tener visiones. Oye que Chazen dice: “sería una locura desafiar a Lord Mot”. Momentos después, cuando Chazen pronuncia esas mismas palabras, Jonas se empieza a sentir mareado y desconcertado. Los resultados de los estudios revelan la probabilidad de que tenga un tumor cerebral. O’Neill y Teal’c se dirigen al planeta P4S 237 para evaluar la situación. Chazen resulta ser un traidor. Somete a O’Neill y a Teal’c con una granada y los arroja en una celda. Carter sospecha que las imágenes del futuro son consecuencia de los experimentos genéticos que Nirrti le hizo a Jonas. El Dr. Frasier comunica que el tumor aumentó al doble su tamaño y plantea que Jonas morirá si no se le hace una cirugía de inmediato. Mot va a ver a O’Neill y Teal’c, quienes se rehúsan a darle el código para el Comando Stargate. La hija de Ellori, Natania, ayuda a O’Neill y a Teal’c a escapar. Jonas tiene una visión en la que O’Neill y Teal’c son asesinados en una batalla cerca del Stargate y comprende que les tendieron una emboscada. Hammond trata de advertirle a O’Neill, pero Chazen intercepta el mensaje, hace sonar la alarma y estropea el ataque sorpresa de Lord Mot. De vuelta en el SG-1, Hammond abre el iris del Stargate, sin saber con certeza si traerá una tropa de jaffas o a O’Neill y Teal’c. Hay un momento de suspenso antes de que aparezcan los héroes. Jonas se recupera de la cirugía, pero se queda pensando si las personas que ven el futuro pueden alterar el curso de eventos o no.

22. Punto de partida
Daniel Jackson vuelve del mundo de los espíritus y se materializa para informarle a O’Neill que Anubis está conspirando para capturar el Ojo de Ra, una piedra preciosa con muchos poderes, oculta en la pirámide de Ra, en el planeta de Abydos. “Debes encontrar el Ojo antes que Anubis, porque ya tiene cinco ojos de los seis y sólo le falta el de Ra para completar la serie”, le explica a O’Neill. El SG-1 llega a Abydos, donde un abydonio llamado Ska’ra los guía a la pirámide. O’Neill, Carter, Jonas y Ska’ra encuentran el Ojo de Ra en el momento en que las fuerzas de Anubis descienden sobre el planeta. Los guerreros jaffa aplastan a Teal’c y los abydonios, mientras Anubis cierra el Stargate, dejando a todos encerrados en la pirámide. O’Neill convoca a Daniel, quien examina las escrituras sobre una tabla de piedra y descubre que tanto él como los abydonios descienden directamente de los antiguos. O’Neill amenaza con destruir el Ojo de Ra antes que entregárselo a las fuerzas de Anubis. Anubis manda a decir que destruirá el planeta Abydos “por completo” si no le dan el Ojo inmediatamente. Daniel llega a un acuerdo con Anubis: le promete devolverle el Ojo si deja a los abydonios en paz. El Ojo le da un poder descomunal a Anubis, quien pronto rompe la promesa y dirige sus armas hacia Abydos. Daniel trata de destruir a Anubis, pero no es un adversario de su tamaño y desaparece en un destello de luz. El SG-1 escapa a través del Stargate en el preciso instante en que Anubis destruye la pirámide. Pero cuando tablas de piedra mencionan una ciudad perdida de los antiguos que tiene un gran poder, entonces el SG-1 regresa a Abydos y se encuentra con que todo está intacto. Ska’ra aparece y les recuerda a los tripulantes que “la muerte es sólo el comienzo del viaje”. Luego, la ciudad y toda la gente se desvanecen de repente, dejando al SG-1 solitario, en el desierto yermo, árido.



     

Toda la información publicada pertenece a esta página web. Prohibida su reproducción sin autorización.








Este sitio web no pretende otra cosa que reunir trabajosamente gran cantidad de datos
y permitir encontrar el material que buscamos sobre series más fácilmente.

- Información web -



Página generada en: 0.031 segundos | Consumo de memoria: 698.22 KB