| Temporada 3 1. Bajo el fuego En la pasa temporada habíamos dejado al SG-1 al borde de convertirse en anfitriones para Goaulds y a Tealc de vuelta a su planeta. Hathor elige a Jack para portar el Goauld pero una miembro de la Tokra infiltrada evitará su absorción manteniéndole criogenizado. Hammond envía a todos los comandos SG disponibles para su búsqueda pero son capturados tras crearse un campo de fuerza alrededor de la puerta. Tealc, entre tanto, intentará captar adeptos en Chulak donde el general Hammond le esperará para unirse al rescate. Pero la poderosa Hathor no está dispuesta a permitir su escape y logrará deshacerse de la espía. Jackson está herido y Carter deberá acudir sola al rescate de ONeill, sin contar con los Goauld que custodian la Stargate. 2. Seth Jacob Carter vuelve a la Tierra para solicitar ayuda. La Tokra cree que Seth, el señor egipcio del caos y la destrucción se oculta en la Tierra desde los últimos tiempos de los faraones. No ha escapado al espacio por sus malas relaciones con Apophis, Ra y los demás dioses. Daniel encuentra una pista por la que seguir el hilo hasta descubrir que posiblemente un loco líder de una secta de Seattle pueda ser el temible dios Seth. Planeará Hammond una operación de rescate de sus seguidores al tiempo que eliminen al peligroso Goauld que cuenta con un virus que provoca un lavado de cerebro instantáneo a sus seguidores, y son muchos. Por ello, el SG-1 acude a la ciudad y penetra en las instalaciones de la secta pero una vez allí, Carter, ONeill y Jackson son hechos prisioneros por el Goauld Seth y después de una sesión, comienzan a adorarle. Tan sólo Tealc y Jacob Carter sabrán la manera de hacerles volver en sí. 3. La cumbre En una ceremonia de ascenso de la capitán Carter a mayor, cuando ONeill se dispone a dar un discurso, es teletransportado a la nave de Thor. Allí, le comunica que la Tierra va a ser atacada por el reciente asesinato de Hathor y la única solución posible es la firma de un tratado con los Goauld. Se presentan el propio Thor y los Goauld Cronos, Yiri (¿?) y Yu con condiciones no aceptables por la Tierra que implican la pérdida de la Staregate y la utilización de humanos como anfitriones, pero aun así, el presidente acepta el tratado. Cuando se disponen a rubricarlo, Cronos es atacado, aparentemente por Tealc pero este revela que se trata de una fuerza invisible, lo que hace pensar a Hammond que se trata de los Reetu. El tratado está en la cuerda floja puesto que los demás Goauld acusan a los humanos de haber intentado asesinar a Cronos y están dispuestos a cesar las negociaciones y llevar a cabo su ataque contra el planeta. 4. Legado En una misión, tras abrir una puerta se encuentra el SG-1 con un espectáculo dantesco: nueve cadáveres en avanzado estado de descomposición yacen, malolientes en una sala. Daniel cree que algo le roza lo que alarma a ONeill y se decide volver a la Tierra. Pero Daniel se comportará de un modo extraño, viendo los cadáveres por todas partes y empezando a sufrir síntomas esquizofrénicos hasta tal punto que será recluído en una habitación acolchada. En una visita, Tealc es contagiado con la enfermedad de Jackson quien se cura milagrosamente. Su cabeza vuelve a pensar y concluye, tras haber escuchado a Machello, que se trata de una tecnología anti-Goauld que ha penetrado en Tealc. Efectivamente, Tealc cae gravemente enfermo y su larva se muere inexorablemente. Una vez en la base, Daniel descubrirá que el secreto se encuentra en las tablillas recogidas lo que provocará la infección de Carter, ONeill y la Dra. Frazier, ahora deberán evitar que esa tecnología se extienda. 5. La curva del aprendizaje En el planeta de los Orban los niños son extremadamente inteligentes, saben manejar reactores de naquadah, conocen todo sobre armamento Goauld y se interesan por la arqueología terrestre para conocer sus orígenes. Pero cuando Merrin es trasladada a la Tierra para enseñar a Carter el funcionamiento de un reactor, Tealc se da cuenta de que estos niños desaparecen muy rápidamente. Cuando intenta explicar seguidamente a uno de ellos es sustituído. La solución parece estar en una extraña ceremonia. Carter y Frazier descubren que su elevada inteligencia se debe a un alto contenido en nanocitos en el cerebro, pero esos nanocitos deben vaciarse al cabo de un tiempo para transmitir sus conocimientos a su pueblo. Una vez hecho esto, los resultados son terribles, el niño se convierte en un vegetal y nunca más vuelve a ser él mismo. Por ello, ONeill se niega a devolver a Merrin a su planeta, aunque esta, educada en la causa, no tiene intención de quedarse en la Tierra. 6. Punto de vista Carter y Kawalsky utilizan el espejo para huir del ataque Goauld, apareciendo en la realidad paralela de la que Daniel había viajado anteriormente. Solicitan unirse al SG-1 y permanecer en la Tierra pero, aunque el presidente y Hammond lo permiten, los efectos del viaje interdimensional causarán la muerte a la Samantha del mundo paralelo si no se marcha. Deciden ayudarles a detener el ataque Goauld en su dimensión para lo cual, Tealc deberá suplantar al Tealc alternativo mientras Samantha huye a través de la Stargate para contactar con los Asgard. Mientras tanto, Daniel deberá buscar la vuelta a la realidad sopesando todas las imágenes que aparecen en el espejo pues podrían volver a una alternativa en la que sufrieran las consecuencias. Todo parece marchar bien hasta que Daniel es capturado por los soldados de Apophis y con él, el resto del grupo. La única esperanza reside en la vuelta de Samantha con el auxilio de los Asgard. 7. El cazarrecompensas El SG-1 viaja a PJ6877 para buscar el motivo por el cual el UAV ha sido derribado. Allí son detenidos por un cazarrecompensas, Aris Boch, que amenaza con entregarlos a los Goauld. Su única escapatoria sería atrapar al Goauld Keltar y entregárselo, pues su vida es mucho más valiosa que la del equipo. Pero una vez consumada la captura, Keltar resulta ser un nombre falso que encubre a un activo miembro de la Tokra lo que hará intentar la escapatoria a ONeill, de manera fallida. La única opción será entregar a Tealc para que sea llevado ante Sokar y así dejar libre a Keltar (Korra) pero el SG-1 no está dispuesto a perder a Tealc. 8. Demonios El SG-1 llega a un planeta peculiar. No se trata de una civilización típica sino una villa medieval que ha sido transportada por la segunda Stargate terrestre. Pero no se trata de una aldea bucólica puesto que vive aterrorizada por el diablo cristiano que no deja de ser otro que un Unash en busca de anfitriones para proveer a Sokar. Cualquier habitante enfermo de la villa se considera poseído por el demonio por lo que es entregado al Unash que llega por la Stargate. Es por lo que el SG-1 es considerado un ente poseído y condenado a ser entregado al Unash. Pero antes, Tealc será acusado de poseer un demonio y sometido a unas pruebas que acabarán con su vida. Mary, una enferma de varicela, ha de ser trepanada para expulsar el diablo que el canónigo dice tener. Pero Simon hará todo lo posible por evitarlo mientras el SG-1 espera su suerte en el calabozo. 9. Reglas de juego El SG-1 cree haber dado con el SG-11, perdido en misión hace ocho meses. Se los encuentran combatiendo a un ejército de Jaffa pero de manera extraña. Son apresados por el equipo que les habla de normas acerca de un extraño entrenamiento. Tealc aprecia que se trata de campos de entrenamiento de Apophis donde, tras una batalla a muerte, serán elegidos los miembros de su guardia personal. En este, todos visten de manera similar al comando Stargate puesto que se preparan para la invasión a Tauri, la Tierra. Pero, al ser confiscadas las armas verdaderas y distribuidas por error entre los jóvenes, y al caer herido uno de ellos, es llevado a la Tierra donde le demuestran que Apophis ha muerto y le convencen para detener esa batalla final a muerte que tiene previsto su comienzo en el momento en que uno de los guerreros derrama sangre verdadera, la suya. 10. La eternidad en un día El SG-1 libera a los abydonios hechos prisioneros por Amaunet, o lo que es lo mismo, Share. Pero Daniel no está dispuesto a dejar pasar la oportunidad de reencontrarse con su esposa y, en un tonto acto de amor, acude a la tienda de la princesa Goauld donde es atacado por ella con un artefacto manual. Pero Tealc llega a tiempo de salvar la vida a Jackson y arrebatársela a su esposa. Cuando Daniel se recupera el la Tierra, no es capaz de perdonar a Tealc y determina que su misión en el SG-1 ha concluído puesto que su alistamiento se había producido tan sólo para salvar a Share. Una vez en su casa, dispuesto a llevar una nueva vida de arqueólogo, las apariciones de Share pidiéndole que rescate a su hijo le harán replantearse la nueva situación. 11. Pasado y presente Un planeta entero ha perdido la memoria, pero no sólo eso, también a sus ancianos y a sus niños. Nadie sabe el por qué y tan sólo recuerdan un evento, el Vorlix, el momento terrible donde todos perdieron la memoria. La doctora Frazier dispone traer a la Tierra una muestra de habitantes para su estudio mientras Carter localiza el diario de Linea. En la Tierra, junto con Kera, la ministra de sanidad que se ocupa de ayudar a cuantos puede, ayudará a Carter y Frazier a buscar un remedio mientras ONeill empieza a sospechar que la bienhallada Kera no es quien parece. Tras una prueba de ADN, se descubre que Kera y Linea son la misma persona con la salvedad de que Kera no es consciente de ello y se podría decir que ha cambiado. Pero al encontrar el antídoto, con un Jackson totalmente prendado de la alienígena, Kera querrá comprobar si realmente ha sido la conocida como destructora de planetas. 12. Los recuerdos de Jolinar Una representación de la Tokra, encabezada por Martouf, acude a la Tierra con la noticia de que Jacob Carter ha sido capturado por Sokar quien ahora gobierna bajo el nombre del Diablo en un planeta, el Infierno, habilitado a imagen y semejanza de la leyenda. Pero una vez allí, Carter no logra recordar cómo Jolinar logró escapar de las celdas aunque sí tiene visiones que le indican que se había logrado el favor del carcelero, íntimo de Sokar. Pero uno de los guardias, cuando el carcelero intenta asesinar a Carter, le defiende, devolviéndole a la celda con el resto del SG-1. Mientras Tealc, que espera en una nave, es atacado y debe abandonar las coordenadas que permitirían el escape del resto. Cuando intentan escapar por medio de los anillos, son vueltos a capturar por el extraño guardia, quien, al quitarse la máscara resulta ser un viejo conocido del SG-1
13. Mala hierba nunca muere
Oh, sí, el terrible Apophis fue, como temían, resucitado por Sokar y confinado en Netu, el planeta infernal donde se condenan las almas. Y tiene como plan destronar al terrible dios para hacerse con el poder perdido. Para ello, debe evitar la destrucción planetaria ofreciendo algo a cambio, los recuerdos y conocimientos de los miembros del SG-1 capturados y de Martouf. Pero Tealc, que ha contactado con la Tokra se dispone a evitar ese desenlace. Cuando la nave de carga se encuentra cercana al planeta, su compañero de la Tokra decide que debe ser destruido para poder así alcanzar con la onda expansiva a las naves de Sokar. 14. Asentamiento Cuando el SG-1 vuelve de una misión, la base se encuentra en estado de alerta por una fuga de elementos químicos que causa alucinaciones en los que no están vacunados. Pero, tras administrar un calmante al SG-1, Tealc, al que su Goauld despierta antes, ve como Hammond y Frazier negocian con unos alienígenas establecer un asentamiento en la Tierra. Convencido de que han sido drogados, logra hacer escapar a Carter quien contacta con Mayburne, el único capaz de proporcionarles ayuda muy a su pesar. Pero este había contactado con ONeill y Jackson, o lo que es lomismo, con los alienígenas que los suplantaban. Carter y Mayburne sólo se darán cuenta cuando están muy cerca de la base. 15. El pretexto Huyendo de Herur, Klorel aterriza en el planeta Tolland pero su anfitrión Skaara, es consciente. Allí solicita a los tollanos que le permitan efectuar un juicio para sacar al Goauld de su interior. Para ejercer de magistrados en su defensa hacen llamar al SG-1, para su contra al primado Zipacna. Como magistrado neutral, que decidirá el juicio, acudirá a la cita Laya, de los Nox, un pueblo pacifista y neutral en el universo. Pero no todo se desarrolla como se esperaba, la guardia de Zipacna lleva a cabo movimientos sospechosos alrededor de los arsenales tollanos, lo que hace sospechar a Carter y a Tealc que los Goauld preparan un ataque. Mientras esperan la resolución de la Tríada, los tollanos se niegan a investigar a la guardia de Zipacna. 16. Urgo La sonda envía imágenes paradisíacas de un planeta sin civilización aparente pero Hammond ordena al SG-1 reaizar una expedición mineralógica. Tras atravesar la Stargate se dan cuenta de que realmente parecen no haberlo hecho puesto que al otro lado de la puerta está la base. Son enviados a la enfermería donde se descubre que, tras haber pasado 15 horas en el planeta, llevan implantada tecnología en sus cerebros. Son puestos en cuarentena, donde escuchan voces que se manifiestan en un hombrecillo regordete que dice ser Urgo quien les aumenta los sentidos y les hace creer que todo es tan paradisíaco como la propia isla. Pero Hammond no les permitirá volver al servicio activo hasta que no se vean librados de Urgo quien insiste en que su penetración en la mente del comando es irreversible. 17. Cien días El SG-1, acompañado de la nativa Laira, asiste a uno de los espectáculos más bellos del planeta, una lluvia de estrellas o de fuego que se repite todos los años por las mismas fechas solo que esta vez parece ser más violenta de lo habitual, lo que hace crecer la preocupación en Carter que solicita volver a la Tierra para conocer la posición del planeta en su sistema. Mientras tanto, Jackson examina el registro geológico, lo que le reporta que las lluvias de fuego de gran virulencia se producen cada 150 años, arrasando todo a su paso. Según la leyenda del bisabuelo de Laira, aproximadamente en la edad actual, se producirá otra de ellas. El SG-1 toma la decisión de trasladar como refugiados a la Tierra a quienes se presten a ello, quedándose en el planeta mucha gente, entre ellos ONeill, a quien se cierra la puerta antes de poder cruzarla. Después de la lluvia de fuego, la puerta queda enterrada y ONeill se resigna a vivir lo que le queda de vida, en ese planeta en compañía de Laira. 18. Ni blanco ni negro El SG-1 acude a Tollana para solicitar a sus habitantes que compartan su tecnología, lo que no es aceptado por el consejo tollano. Cuando se disponen a volver a la Tierra con las manos vacías, ONeill decide a su cuenta y riesgo robar un artefacto inhibidor de armas. En la Tierra, Hammond le acusa de traición mientras que sus compañeros guardan silencio, por lo que es confinado a la reserva. Mientras disfruta de una apacible vida retirado, Mayburne le ofrece una oferta suculenta, unirse a un comando bajo su mando cuya única misión es robar la tecnología que no es compartida para así prodecer a la protección de la Tierra. Después de mucho meditar, ONeill se une al equipo y encabeza sus misiones. Pero los Asgard, tras descubrir la base donde guardan los artefactos hurtados, deciden tomar lo que es suyo y a quienes lo robaron. 19. Nuevas tierras P2X416. Bedrosia.Un planeta que lucha fratricidamente. Unos, defendiendo el orígen autóctono de sus habitantes, los otros, los Óptricos, defendiendo el traslado por parte de los alienígenas a través de una puerta. Cuando el SG-1 llega a Bedrosia, el científico que acaba de descubrir la Stargate no puede más que sorprenderse gratamente. No así el ejército que interviene deteniendo a ONeill, Carter y Jackson. Mientras Tealc se queda ciego por un disparo bedrosiano y el científico intenta ayudarles a escapar y, de paso, convencer a su pueblo de que verdaderamente, el enemigo estaba en lo cierto. 20. Instinto maternal Bratac acude a la tierra para curar sus heridas tras un ataque de Apophis. Preguntándose qué ha llevado al dios a realizar semejante acción, Daniel llega a la conclusión de que el hijo de Share y el propio Apophis puede encontrarse buscando al niño en el planeta de los Jaffa. Pero cuando comprueban que no es así, deciden viajar a Kheb donde dan con un extraño monasterio similar a los budistas, habitado por un solo monje muy misterioso quien promete a Daniel alcanzar un estado superior si sigue sus enseñanzas. Daniel acepta pero los demás empiezan a impacientarse mientras las tropas de Apophis se aproximan. Dado el escaso tiempo de que disponen está cada vez más cerca de concluir, Daniel decide pasar a la acción y ordena al sacerdote que le muestre al niño si es que se encuentra con él. Efectivamente, allí está resguardado. Pero es demasiado tarde, ejércitos enteros de Apophis se aproximan y el lugar tan sólo está resguardado por el SG-1. 21. La calavera de cristal La sonda enviada remite a la Tierra imágenes de un interesante planeta. El mismo se compone de una pirámide maya en la que una brillante calavera de cristal, llama la atención. Al llegar allí, el SG-1 comienza a sentirse mal puesto que en el lugar, los niveles de radiación son exacerbados. Pero Daniel toca la calavera de la que se desprenden rayos que le llevan a la inconsciencia. El resto del equipo lo da por muerto mientras que huyen despavoridamente ante el aumento de la radiación, pero Tealc decide volver a buscarle. Cuando llega allí, el lugar está vacío, aunque Daniel está allí y regresa con él a la Tierra. Una vez aquí, se percata de que nadie puede verle ni oírle, todos piensan que ha muerto e incluso se realiza un funeral. Pero él está convencido de que eso no es así y dispuesto a luchar por demostrarlo. 22. Justo castigo Mientras ONeill trata de convencer al resto de las maravillas de la pesca en días de vacaciones, algo se fragua en el espacio. En mitad de una conversación con Carter, ONeill es absorbido por una nave Asgard y llevado a la presencia de Thor. Pero no se trata del Thor que había conocido, sino de un enfermo terminal, tendido en su lecho que implora ayuda. Los replicantes, pequeños organismos mecánicos y clónicos, han tomado control de la nave y la dirigen inexorablemente hacia la Tierra mientras que Thor agoniza y no es capaz de detenerlos. ONeill pide ayuda a la base pero aconseja que nadie intente alcanzar la nave, ésta se estrellará en un punto de la Tierra donde los replicantes no causen daños
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