| Temporada 2 1. Érase una derrama Los vecinos se reúnen para decidir si hacen una derrama para pintar la fachada del edificio, que ya está muy estropeada. Para sorpresa general, por primera vez están todos de acuerdo en algo, incluida doña Concha. El motivo es que acaba de vender el piso y se marcha a un chalet adosado, lo que provoca un ataque de envidia en Paloma. Los nuevos inquilinos del edificio resulta ser una familia que han pasado por mejores épocas y que, debido a los turbios negocios del marido, han tenido que vender el lujoso chalet en el que vivían y trasladarse al edificio. La familia se compone de Andrés, el padre, Isabel, la madre, y de Alex y Pablo, hijos de 22 y 17 años respectivamente. Los problemas comienzan cuando Juan intenta reclamarle su parte de la derrama a Andrés y éste se niega a pagar. Al final consigue liar a Juan y le dice que lo puede hacer su cuñado por mucho menos dinero. Juan acepta y el cuñado del nuevo inquilino no da señales de vida una vez que Juan ya había dado el dinero a Andrés. Fernando recibe una importante oferta de un despacho de abogados en Londres y no duda por un momento en aceptar el trabajo y trasladarse cuanto antes a Inglaterra. Mauri acoge la noticia con sorpresa y acepta irse con él, pero según se acerca el momento le empiezan a entrar dudas. Al final decide quedarse en España. Por último, Belén no consigue decidirse entre Carlos y Emilio. Carlos, viendo que a Belén le tira más el portero, le ofrece dinero para que deje de ver a la chica, algo que Emilio acepta encantado. Al final, Belén se entera de todo y decide dejarles a los dos. 2. Érase un sueño erótico Lucía tiene un sueño erótico con Juan Cuesta y pronto se enteran todos los vecinos. Juan se siente halagado y empieza a cuidar su aspecto, mientras que Lucía se agobia cada vez más porque el sueño se vuelve a repetir. Al final, también se enteran Roberto y Paloma aunque ésta última está convencida de que Lucía y su marido han ido más allá y tienen una aventura. Mauri se siente sólo y desamparado sin Fernando, así que decide adoptar un cachorro y comprarse un coche. El perro se lo traen Marisa y Vicenta y resulta ser un Gran Danés que le ocupa toda la casa. En cuanto al coche, se lo compra a Andrés, el nuevo vecino; un Mini que se cae a pedazos. Alicia se siente muy atraída por Álex y termina acostándose con él, sin saber que sólo tiene 21 años. Belén, por su parte, empieza a estar nerviosa porque Emilio no la llama. La culpa la tiene otra mujer; Rocío, la nueva cartera 3. Érase un negocio Paco, José Miguel y Roberto presionan a Emilio para que se acueste de una vez con la cartera o se convertirá únicamente en una amigo para ella. Lucía y Alicia se enfadan con los chicos porque Belén lo está pasando muy mal y les piden que eviten que ocurra nada entre el portero y Rocío. Por su parte, Emilio cada vez está más enamorado y planea organizar una cena en su casa con Rocío, pero para ello se tiene que deshacer de su padre. Aprovechando que Mauri busca compañero de piso, hace lo posible para juntarles. Como no consigue estar tranquilo, decide llevarla a un hotel y allí consumar la relación. La convivencia entre Mauri y Mariano es un desastre hasta tal punto que el chico trata de echar de su casa al padre de Emilio, pero él, ahora que ha descubierto lo que es la buena comida y todas las comodidades que tiene Mauri, se atrinchera en la habitación y no quiere salir. Por último, Andrés le hace pensar a Paloma que sus diseños son lo mejor del mundo y propone a Juan y a su esposa que monten por fin el negocio. A pesar de las reticencias de su marido, Paloma se gasta todo lo que tienen ahorrado en comprar telas y máquinas de coser... pero Andrés no consigue vender nada, así que convence a todos para hacer un desfile ilegal colándose en un ase de modelos para enseñar la firma PUF (Paloma Urban Fashion 4. Érase un desafío En el vecindario se enteran de que se organiza un campeonato de baloncesto entre comunidades de vecinos y que el premio es un viaje a Atenas con todos los gastos pagados. Todos se apuntan para formar parte del equipo pero la selección la hace Juan Cuesta... y sólo elige a los chicos, para enfado de las mujeres. Las chicas, capitaneadas por Lucía, les retan a otro partido, y el equipo que gane será quien represente a la Comunidad. Cuando llega la hora del encuentro, las chicas llevan como ¿nueva compañera de piso de Alicia y de Belén¿ a una jugadora profesional, que las hace ganar por paliza. Al final, ellas aceptan hacer un equipo mixto pero todo es un desastre por los piques personales entre los vecinos. Por otra parte, Belén decide darle celos a Emilio volviendo a salir con Carlos, pero como ve que no surge efecto, cambia de táctica e intenta hacerse amiga de su ex. Organiza una cena de parejitas y consigue que Rocío y Emilio corten, pero como no consigue recuperarle, empieza a tener dudas sobre su manera de actuar. Por último, Mauri conoce a Bea y le propone ser su nueva compañera de piso. Ella acepta y las vecinas empiezan a sospechar que Mauri se ha cambiado de acera y creen que su obligación es informar a Fernando. 5. Érase una patrulla ciudadana Una serie de robos tienen preocupado al vecindario, así que, en la Comunidad deciden organizar patrullas de vigilancia. La primera noche, Juan y Emilio son los elegidos, pero en vez de salvar a Alicia cuando la están atracando, el presidente le da al ladrón todo lo que lleva encima. La segunda noche ya forman parte de la patrulla Juan, Emilio, Mariano y Andrés. Ven como un hombre se lleva una bolsa de deportes que no le pertenece y actúan, pero su sorpresa es mayúscula cuando descubren que en su interior hay 600.000 euros, que deciden repartirse en partes iguales entre la mayoría de vecinos pero los dueños de la bolsa tienen intención de recuperarla, así que secuestran a Mariano, el padre de Emilio. Por otra parte, Alicia, para animar a Belén, le dice que la acompañe a un casting para un anuncio, pero le sale mal porque a la que seleccionan es a Belén. Bea, la nueva compañera de piso de Mauri, se siente muy atraída por Lucía. Mauri quiere echarla una mano y para ello no hace más que quedar con Roberto para quitarle de en medio... pero el chico cree que Mauri se ha enamorado de él. Por último, Alex se apuesta con Paco, José Miguel y Emilio a que es capaz de seducir a Natalia en menos de 48 horas. Parece que lo va a conseguir pero Paloma, viendo la posibilidad de librarse de su hija, lo precipita todo y quiere preparar la boda con la ayuda de Isabel. Como lo que pretendía Natalia era fastidiar a su madre liándose con el vecino y no lo consigue, le deja. 6. Érase un rastrillo Emilio está tan enamorado de Rocío que decide pedirla que se case con él. Mariano y José Miguel le ayudan a elegir el anillo de compromiso pero resulta que todos se salen de presupuesto, así que el niño roba uno, pero resulta ser el del Príncipe Felipe. Al final, Emilio consigue lanzarse, pero su sorpresa es mayúscula cuando se entera de que Rocío ya está casada y tiene un hijo de seis años. Roberto se empieza a poner celoso de la relación entre Lucía y Bea, ya que piensa que la nueva compañera de piso de Mauri es lesbiana. Lucía se enfada con él argumentando que sólo son amigas... hasta que llega el momento en el que Bea besa a Lucía. Por último, debido a la cantidad de trastos acumulados en el trastero del edificio, los vecinos organizan un mercadillo... pero los problemas empiezan cuando creen que uno de los cuadros encontrados, perteneciente a Vicenta, es un Goya. Por su parte, Juan, bajando un mueble, le da un ataque de hernia y tiene que ser hospitalizado, pero debido al lío del cuadro nadie se acuerda de él y empieza a sospechar que su mujer y Andrés tienen una aventura. 7. Érase una huelga Una subida de tensión hace que los vecinos pierdan algunos de sus electrodomésticos. Juan les dice que no deben preocuparse porque les tienen que pagar los desperfectos... lo que aprovechan para romperlo todo y así conseguir una mayor indemnización. Lo malo viene cuando el perito les dice que, debido al mal estado de las instalaciones, la empresa eléctrica no se hace cargo de los desperfectos. Capitaneados por Juan e Isabel, los vecinos deciden hacer una huelga de hambre hasta que les reconozcan sus derechos. Emilio cada vez está más agobiado por su relación con Rocío y su hijo. La cartera tiene que dejarle a su cargo al niño mientras ella trabaja... pero él consigue endosárselo a Belén mientras que Rocío busca un piso para que se vayan a vivir los tres juntos. Emilio, presionado por Roberto, Paco y Josemi, empieza a replantearse su relación con la cartera. Por último, Mauri decide darle una sorpresa a Fernando y presentarse en Londres sin avisar... pero resulta que es el mismo fin de semana que Fernando había elegido para darle la misma sorpresa, por lo que Mauri está en Londres y Fernando en Madrid 8. Érase un piso en venta A Emilio le ha salido un trabajo de portero en una finca de lujo, en donde le pagan el doble, y no duda ni un momento en abandonar a sus queridos vecinos. Concha, animada por Marisa, decide poner en venta el piso que tiene alquilado a Alicia y Belén. Lucía le plantea a Roberto la posibilidad de tener un hijo y, como la casa se les quedaría pequeña, quiere comprarle el piso a Concha. Paloma no soporta la idea de que la pija se pueda construir un ático y le ofrece a Concha una oferta mejor. Por otra parte, Isabel, que necesita su propio espacio, también está interesada en la compra del 3º B para montar una escuela de yoga. La guerra para conseguir el piso estará servida entre las tres vecinas, ante el descontento de sus maridos. Belén, que ya se ve sin casa y en la calle, se ofrece como nueva portera del edificio. Mauri tiene destrozada la espalda de dormir en el sillón y Bea le propone compartir la cama en plan gay-lesbiana, cada uno en su sitio, pero Mauri sufre una erección y se plantea si es heterosexual 9. Érase una parabólica Lucía ha instalado, sin consultar con la comunidad, una antena parabólica en su balcón. El hecho provoca la indignación y envidia de Paloma que intenta desviar la dirección de la antena para que no tengan señal. Juan Cuesta convoca una junta de vecinos para tratar del tema y será Belén, como nueva portera del edificio, la que ocupe el puesto de Emilio. Emilio está muy agobiado con su trabajo de portero en una finca de lujo. Sufre el acoso de la presidenta y Mariano le dice que es mejor que le echen para que pueda cobrar indemnización. Bea quiere dar una segunda oportunidad a Ines, su ex pareja, mientras Mauri, loco por salir de marcha y hacer vida social para recuperarse de su ruptura con Fernando, no consigue concretar una cita con ninguno de sus viejos amigos. 10. Érase un video casero Paloma pasa una crisis existencial y decide irse a un balneario. A Juan se le presenta, por primera vez en su vida, la oportunidad de dar salida a sus traumas sexuales siendo infiel a su mujer. Emilio, Roberto y José Miguel intentan buscar una solución para acabar con la virginidad de Paco, para ello recurren a una prostituta que se hace pasar por una chica que se enamora de él. Roberto y Lucía quieren revitalizar su vida sexual y deciden grabarse con una cámara de video mientras hacen el amor. A Bea le entra un repentino instinto maternal y solicita la ayuda de Mauri para que la ayude a adoptar un niño. 11. Érase unas elecciones Paloma comienza su mandato de presidenta de la comunidad haciendo algunos cambios en el portal: coloca una fuente, una alfombra roja.., lo suficiente para que los vecinos convoquen elecciones apresuradamente. En radio patio se celebra el primer debate electoral entre las dos contrincantes: Paloma y la Hierbas. Los preparativos para la boda siguen su curso y Alicia, Belén y Lucía acompañan a Rocío a elegir traje de novia a una tienda que conoce Alicia, donde se venden muy baratos los trajes de novia más feos que no ha querido nadie. Mauri decide ayudar a Bea a ser madre, se ofrece como donante de semen para la fertilización, y acuden a la clínica. 12. Érase una despedida de soltero Rocío y Emilio ya tienen todo organizado para la boda, pero ha surgido un problema: Emilio y Belén han tenido un fortuito encuentro sexual y ambos se sienten culpables, especialmente el portero que pretenderá evitar por todos los medios que Rocío se entere de su infidelidad. Mientras tanto Alicia y Lucía organizan la despedida de soltera de Rocío en un Boys a la que, por supuesto, se apuntarán Vicenta, Marisa, Concha y la propia Belén. Para evitar que las chicas hablen más de la cuenta, los chicos se presentan, por sorpresa y vestidos de mujer, en el mismo local provocando una buena trifulca. Paloma y Juan, después de un largo tiempo sin hacer el amor, han intentado reconciliarse sexualmente. Juan se queda preocupado porque tiene la sensación de que Paloma no disfruta y le pide consejo a Andrés. 13. Érase una boda Emilio y Rocío ya tienen todo preparado para la boda, a la que están invitados todos los vecinos de la comunidad. Casualmente, dos horas antes de casarse, el portero, tiene el examen de ingreso a la Universidad. Vestido de novio y acompañado por Juan Cuesta , que intentará soplarle las respuestas, Emilio se presenta al examen mientras Rocío le espera en la puerta de la iglesia. Mauri y Bea reciben la noticia de que la inseminación artificial ha sido un éxito. La sorpresa es mayúscula cuando, recién llegado de Londres, aparece Fernando para reconciliarse con Mauri, quien no sabrá como explicarle que Bea está embarazada y que el bebé es suyo. Mientras tanto y después de las últimas crisis vividas en su matrimonio, Juan Cuesta piensa que Paloma le es infiel por lo que decide ponerle un detective privado. Episodio especial: Érase un apoyo vecinal Paloma está ingresada en el hospital en estado muy grave y los vecinos celebran una junta "especial" para apoyar a Juan Cuesta en esos difíciles momentos. En esta junta se recordarán los mejores momentos vividos por lo vecinos a lo largo de la segunda temporada de la serie. Por otra parte, Belén no quiere reanudar su relación con Emilio en las mismas condiciones que cuando lo dejaron. Como Emilio, por el momento, no quiere saber nada de otra boda, Belén le propone irse a vivir juntos. Alicia tratará de convencerla para que desista de esa idea. |