| Temporada 1 1 Érase una mudanza Roberto y Lucía, una pareja joven, se está mudando ilusionada a un edificio de clase media de un gran ciudad. En su primer día nada les sale como habían pensado, empezando cuando no encuentran al portero para que les de la llave de su piso y terminando cuando a Roberto se le cierra la puerta de la casa vestido únicamente con una toalla y habiéndose dejado el grifo de la bañera abierto, lo que provoque humedades en casa de su vecino de abajo. Por otra parte, Marisa, Vicenta y Concha, tres jubiladas que juegan todos los sábados a las cartas, se hacen por casualidad con las llaves de los vecinos, dos chicos que se han marchado de fin de semana. Deciden salir de dudas sobre si son homosexuales y utilizan las llaves. En medio de la investigación rompen algunos objetos accidentalmente y llegan a la conclusión de que lo mejor es simular un robo...pero los chicos vuelven antes de tiempo y sorprenden a las señoras. Por último, Alicia y Belén, al ser sábado por la noche, se disponen a salir... pero se quedan encerradas en el ascensor con el portero, el único que sabe cómo hacerlo funcionar de nuevo. 2 Érase una reforma Roberto y Lucía ya están instalados en el edificio y se disponen a hacer unas reformas en el piso. Los ruidos que provocan los obreros molestan a todos los vecinos, que deciden poner una queja formal ante Juan, el Presidente. Cuando Juan trata de parar las obras, Lucía amenaza con denuncia a la comunidad por la anomalías que han venido observando esos días. Se convoca una reunión extraordinaria de vecinos y Lucía decide presentarse como aspirante a la presidencia, lo que provoca una depresión en Juan. Alicia se ha fijado en Fernando y trata conquistarle. Como es la primera vez que un chico no le hace caso, cree haberse enamorado de él sin saber que es gay. 3 Érase un reciclaje Ante las presiones de los vecinos, Juan termina renunciando de su cargo como Presidente de la Comunidad, por lo que automáticamente pasa a ejercer Lucía. En sus primeros días como nueva Presidenta descubre que todo es un desastre y que para arreglar las cosas habría que subir la cuota mensual... algo que no hace nada de gracia a los vecinos, que empiezan a pensar que Lucía les quiere robar. El ayuntamiento inicia una campaña de reciclaje en el barrio y pide a los vecinos que utilicen los diferentes cubos para separar las basuras. Se montan un lío y no consiguen ponerse de acuerdo sobre nada. Por último, Doña Concha está decidida a echar a Alicia y a Belén del piso y empieza a enseñarlo. 4 Érase un rumor La Comunidad convive con la rumorología: los vecinos sospechan que Alicia y Belén son prostitutas. Esto provoca diversas reacciones en el vecindario, que se moviliza en masa para comprobar si es cierto. Asimismo, Roberto recibe la visita de una ex novia, que se ha mudado al edificio para hacerle la vida imposible. Fernando también tiene visita, la de sus padres. El joven abogado intenta hacer pasar a Alicia por su novia para ocultarles que es gay. 5 Érase un niño Aparece un bebé abandonado en el portal de la comunidad. Además, Roberto empieza a descuida peligrosamente su relación con Lucía. Alguien abandona a un bebé en el portal de la comunidad, provocando que algunos vecinos con vocación de madre, se lo disputen. El sentimiento maternal aparece en los personajes más insospechados. Todos son ahora unas madrazas. Para morise de risa. Entre tanto maternalismo, Roberto traba amistad con José Miguel a pesar de la diferencia de edad, descuidando su relación con Lucía. Por otra parte, el nuevo novio de Alicia se siente también muy atraído por Belén y no le importa mucho jugar a dos bandas. 6 Érase un resbalón Un resbalón fortuito descubre que el seguro de la comunidad lleva 3 años sin pagarse. Por otro lado, Emilio y Belén se acuestan y todo el edificio acabará enterándose. Mauri se resbala y cae por la escalera del edificio y acaba con una pierna escayolada. Fernando habla con Juan Cuesta para que informe al seguro pero resulta que llevan sin pagarlo tres años. Los vecinos deciden enviar al padre de Emilio para que se haga pasar por el perito y que les den la indemnización que consideran justa: 187 euros. Fernando descubre el engaño y amenaza con denunciar a la comunidad pero se presentan todos los vecinos pidiendo disculpas y acaba tranquilizándose. Por otra parte, Emilio se acuesta con Belén y termina por enterarse todo el edificio. Como no han usado protección, Emilio se cree que ha ido a pillarle para quedarse embarazada de él. Por último, Roberto y Lucía contratan a una asistenta que resulta ser una cotilla e informa a todos los vecinos de lo que pasa en la casa... incluyendo que Lucía tiene un retraso de varias semanas y pudiera estar embarazada. 7 Érase una rata Una rata complica la vida en el edificio. Además, Lucía echa a Roberto de casa y éste tiene que volver con sus padres. El lío está garantizado. Emilio y Juan descubren una rata en el portal y deciden cazarla sin decir nada a los vecinos para que no cunda el pánico. Se quedan dormidos esperando sorprenderla por la noche y cuando Juan llega a casa por la mañana, Paloma sospecha que su marido tiene una aventura. La caza de la rata se complica cada vez más y parece que los bichos se van multiplicando. Al final, deciden llamar a un desratizador... pero la empresa resulta ser una tapadera de una banda de delincuentes que se dedican a desvalijar casas. Por otra parte, Chema, un amigo de Roberto, se presenta en la casa de la pareja dispuesto a pasar unos días allí. No hace más que causar problemas hasta que Lucía no puede más y les echa a los dos de casa. Roberto vuelve con sus padres. 8 Érase un indigente Un mendigo millonario revoluciona a los vecinos. Además, Roberto hará cualquier cosa para recuperar a Lucía. Vicenta está muy afectada por un libro que acaba de leer y decide invitar a comer a un pobre que encuentran en el portal. La cosa se le va de las manos y se forman auténticas colas de mendigos en el portal esperando recibir su ración de comida. Al final, resulta que uno de los pobres es en realidad un millonario al que busca su familia y todos los vecinos esperan cobrar la recompensa. Roberto vuelve a casa para intentar reconciliarse con Lucía pero se encuentra allí a Carlos, el ex novio de la chica. Vuelven a discutir y decide mudarse definitivamente. Emilio, Carlos y José Miguel quieren ayudarle a recuperar a Lucía pero no hacen mas que meterle en líos y empeorar las cosas. Como última medida, Roberto finge ante Lucía que ha empezado a salir con Natalia, la hija de Juan y Paloma. 9 Érase una de miedo Los vecinos, protagonistas de una película de miedo. Además, Roberto y Lucía comienzan con los preparativos de su boda. Marisa y Vicenta les cuentan a Paco, Emilio y José Miguel que hace muchos años el portero de la finca se volvió loco y prendió fuego a la casa. La familia que vivía en el ático murió pero nunca se encontraron los cadáveres. A Emilio no le hace gracia la historia y menos cuando Paco decide hacer una película de miedo con protagonismo de los vecinos pero sin que ellos lo sepan. Preparan una serie de trampas y todos ellos van cayendo presa del pánico, hasta que llaman a un exorcista para que se libre de los fantasmas. Al final, el exorcista resulta ser un okupa que se queda a vivir en el ático. Roberto y Lucía preparan la boda y la chica, por consejo de su padre, cree que lo mejor es hacer separación de bienes. Cuando Roberto se entera piensa que ella cree que sólo va a por su dinero. 10 Érase un dilema Emilio le pide a Belén que se vayan a vivir juntos. Los vecinos sufren una inspección técnica del edificio que les lleva a tener que plantearse hacer obras por valor de 24 millones de pesetas si no quieren que les desalojen. La única solución que encuentran es vender los pisos a un constructor y marcharse de allí. Ni Lucía ni Vicenta están dispuestas a ceder y el resto de los vecinos tratan de convencerles con todo tipo de artimañas. Al final descubren que el inspector del Ayuntamiento estaba comprado por el constructor. Emilio, temiendo que vendan el edificio, le pide a Belén que se vayan a vivir juntos. Ella se indigna y le dice que no son novios. Más tarde, se lo piensa pero Emilio ya a cambiado de opinión y corta con ella. Alicia decide hacer un último intento de acercamiento a Fernando y utiliza a Mauri para darle celos. 11 Érase un traspaso Natalia se echa un novio millonario del que Paloma tratará de aprovecharse. El local del videoclub se traspasa y se alquila para poner una funeraria. Los vecinos no están dispuestos a ello y tratan de acabar con el nuevo negocio robando uno de los cuerpos. A punto de ser descubiertos, el muerto acaba en el cubo de la basura y todo apunta a que el camión se lo acabará llevando. Belén, que trabaja de recepcionista en la funeraria, habla con la viuda y la convence para que incinere el cuerpo. Entonces aparecen Emilio y Juan con el cadáver, que Armando había robado. Natalia se ha echado un nuevo novio y Paloma y Juan se empeñan en conocerle y se llevan una gran sorpresa al descubrir que es un hombre de 38 años. Tras el disgusto inicial, Paloma descubre que es millonario y cree que le puede ayudar a montar una cadena de tiendas de ropa. 12 Érase un sustituto Mauri le da un ultimátum a su novio: o sale del armario o le deja. A Emilio le da un ataque de apendicitis y tiene que ser ingresado en el hospital. Juan busca un sustituto para hacerse cargo del edificio y contrata a Amador, un atractivo y competente hombre del que se enamoran Concha, Vicenta y Marisa. Los vecinos están tan contentos, que deciden despedir a Emilio para quedarse con Amador. Al final, el nuevo portero se ve tan presionado por las mujeres que renuncia a su puesto y Juan tiene que contratar otra vez a Emilio. Mauri encuentra una revista porno en un cajón de Fernando. Cuando le pregunta, éste le dice que es de Armando. A cambio de decir que es suya, Armando le pide la casa para quedar con una chica, pero Mauri llega y sorprende a la mujer con su albornoz. Cuando Mauri le pide explicaciones a su novio, tiene que confesar que se lleva la revista porno al trabajo porque están empezando a surgir rumores sobre su homosexualidad. Mauri le da un ultimátum: o sale del armario o le deja. 13 Érase una fiesta En esta entrega, bajo el titulo "Érase una fiesta", Lucia piensa en montar una fiesta en su casa para los amigos mas íntimos y algunos de los vecinos del edificio. Juan trata de evitar la organización del "evento" porque puede molestar al resto de los vecinos pero como no consigue nada, Paloma decide hacer que vaya tal cantidad de gente a la fiesta, que les destrocen el piso. Concha se dedica a vender entradas en el portal y la fiesta se descontrola desde el primer momento porque no para de llegar gente. Belén y Carlos, el ex de Lucía, se enrollan, Emilio les sorprende y se deprime, Juan se emborracha, llega la policía... y esto es solo el principio... Por otra parte, Paloma cree que esta embarazada porque tiene un retraso de dos meses. Juan piensa que tiene la menopausia pero no sabe como decírselo sin herirla. Cuando al fin deciden ir al medico, este les confirma que van a ser padres. 14 Érase una avería Se produce un fallo en la caldera del edificio y los vecinos tendrán que hacer frente a las inclemencias del invierno sin calefacción ni agua caliente. Paco está sin un euro en el bolsillo y pide ayuda a Emilio para idear un plan y sacar algo de dinero. Deciden instalar una cámara en el piso de Alicia y de Belén para colgarlas en Internet Por otro lado Fernando tiene una cena de empresa con sus compañeros y decide que ha llegado el momento de presentar a Luís y confesar a todos que es gay. Por su parte, Belén continúa su relación con Carlos, el ex de Lucía que conoció en la fiesta, y Emilio no puede evitar sentirse cada vez más celoso. 15 Érase un anillo Juan propone a los vecinos jugar al amigo invisible para limar las asperezas surgidas durante el año. Aunque sólo Mauri y Paloma están de acuerdo, todos los vecinos acceden a hacerse los regalos. Al final, nadie está contento con lo que le ha tocado salvo Paloma, que por un error, recibe un anillo de compromiso destinado a Lucía. Carlos le pide a Belén que se vaya a vivir con él pero la chica no sabe qué hacer. Alicia, viendo que la van a dejar sola, organiza una cita entre Belén y Emilio... que termina con la policía denunciando al portero porque no tiene dinero para pagar la cena. Por último, Clara, la hermana de Lucía, visita a la pareja para ayudar en la organización de la boda. A Roberto no le hace ninguna gracia porque su futura cuñada no le trata demasiado bien. 16 Érase una nochebuena Ante la presión de Paloma, Juan decide fingir que le han atracado para quedarse con todo el dinero. Los remordimientos y que existe una grabación del supuesto atraco, hacen que recapacite y decida cobrar el premio para compartirlo. El problema viene cuando le atracan de vedad. En la cena de Nochebuena , los padres de Lucía y de Roberto empiezan a discutir sobre quién debe hacerse cargo del banquete de boda. La situación llega a tal término que Lucía y Roberto anuncian que se suspende la boda. Belén se entera de que Emilio cenará solo y va a verle. El portero, al abrir una botella de champán, le pega con el corcho en la cabeza y la tienen que llevar al hospital. Allí, Emilio le confiesa que está enamorado de ella. Mauri está muy nervioso por el regalo de Fernando. Cuando dan las doce de la noche se lo entrega y ante todos los vecinos confiesa su condición de homosexual. 17 Érase un fin de año La comunidad se prepara para dar la bienvenida al nuevo año. Por diversas circunstancias, varios vecinos se ven privados de las uvas de la suerte, lo que aprovechará el padre de Emilio para especular con tan codiciado fruto. La que peor lo lleva es Paloma pues piensa que entrar en el nuevo año sin tomarse las uvas puede traerle consecuencias desastrosas y mucha mala suerte. Mientras tanto, Paco y Emilio aprovechan la ausencia de Concha para alquilar su piso para un rodaje de cine. Lo que ignoran es que trata de una película X. Emilio participa en el rodaje pero las cosas no son como el pensaba. Por su parte, Fernando y Mauri, organizan una fiesta en su casa para celebrar el fin de año. Parece ser una buena idea, pero ambos se dan cuenta de que no lo es tanto. Sobre todo, desde que decidieron salir del armario. La convivencia con sus vecinos se ha convertido en algo surrealista. |